domingo, 9 de junio de 2024

Los fusilamientos de la "Revolución Libertadora": Un crimen de la barbarie antiperonista

"El peronismo se ha llenado de mártires y entre ellos no hay un solo hombre que, como nuestros enemigos, pueda ser tildado de asesino con fundamento, como podemos llamarlos a ellos con razón. La sangre generosa de estos compañeros caídos por la infamia "libertadora" será siempre el pedestal de Abel, que los seguirá hasta su tumba, llenándolos de remordimiento y de vergüenza". Juan Domingo Perón, "La fuerza es el derecho de las Bestias".


"El don de encender en lo pasado la chispa de la esperanza sólo es inherente al historiador que está penetrado de lo siguiente: tampoco los muertos estarán seguros ante el enemigo cuando éste venza. Y este enemigo no ha cesado de vencer"... "Ya que los bienes culturales que abarca con la mirada, tienen todos y cada uno un origen que no podrá considerar sin horror. Deben su existencia no sólo al esfuerzo de los grandes genios que los han creado, sino también a la servidumbre anónima de sus contemporáneos. Jamás se da un documento de cultura sin que lo sea a la vez de la barbarie. E igual que él mismo no está libre de barbarie, tampoco lo está el proceso de transmisión en el que pasa de uno a otro. Por eso el materialista histórico se distancia de él en la medida de lo posible. Considera cometido suyo pasarle a la historia el cepillo a contrapelo". Walter Benjamin, "Sobre el Concepto de la Historia. Tesis de Filosofia de la Historia".

Escribe: Dr. A. Gonzalo García Garro

Breves noticias sobre el momento histórico.

El 16 de septiembre de 1955 se iniciaba una de las etapas más difíciles y complejas para la Argentina institucional en general y para los sectores populares en particular. La Revolución Libertadora daba comienzo a un ciclo de 18 ańos de proscripciones, persecuciones, asesinatos de militantes, exilios y resistencia civil para, por fin, retornar a la vida política y el poder en 1973.

El general Lonardi, cercano a los sectores nacionalistas y católicos, asumió como presidente de la Nación; en tanto que el almirante Isaac Rojas, más próximo a los grupos liberales oligárquicos y antiperonistas, se constituyó en vicepresidente. Lonardi proclamó que no habría -ni vencedores ni vencidos e intentó establecer algunos acuerdos con los dirigentes sindicales.

La intención era mantener algunas medidas nacionalistas del peronismo pero sin Perón. Como ejemplo la CGT quedo en manos de Andrés Framini y Luis Natalini y se comprometió con el gobierno a realizar elecciones en todos los sindicatos. La tregua duro poco. A mediados de octubre los Comandos Civiles atacaron los locales sindicales y los tomaron a punta de pistola. El sector oligárquico-liberal del gobierno presionó y obtuvo la intervención de la CGT. Los gremios llamaron a la primera huelga para el 2 de noviembre y el gobierno detuvo a sus dirigentes.

El 13 de noviembre los sectores más reaccionarios destituyeron a Lonardi para poder desperonizar el país. Asumió la presidencia el general Pedro Eugenio Aramburu y continuó como vice el almirante Rojas. Con Aramburu y Rojas se terminaban posibles ambigüedades.

Ya no hubo más contemplación hacia el peronismo. Se intervino la CGT y todos los sindicatos de base, se inhabilitaron más de 150.000 delegados de fábricas y se encarcelaron cientos de dirigentes justicialistas. El país fue una gran cárcel y se crearon comisiones especiales para detectar todos los "crímenes" peronistas. Se anuló la Constitución del 1949 y se declaró vigente la de 1853. El general Aramburu ordenó robar el cadáver de Evita del local de la CGT y lo hizo desaparecer por mas de 15 ańos.

El gobierno de Aramburu avanzaba en la represión y firmó el decreto 4.161 que prohibió el funcionamiento del partido peronista y toda exhibición de símbolos referidos al peronismo. Se ordenó la disolución de la Fundación Eva Perón y se quemaron toneladas de vestimentas, ropa de cama, instrumentos quirúrgicos y todo lo que llevara el sello de la Fundación, incluso pulmotores en momentos que Buenos Aires padecía de una epidemia de poliomielitis.

Paralelamente a la represión política, el gobierno militar invitó al país al Dr. Raúl Prebisch, secretario ejecutivo de la CEPAL (Comisión Económica de América Latina) para que elaborara un diagnostico sobre la situación económica. El informe fue entregado unas semanas después.

Arturo Jauretche salió a responderle y publicó un libro denominado "Plan Prebisch, Retorno al coloniaje" donde refutó toda la información del secretario de la CEPAL. En su libro explicará con detalles las adulteraciones de las cifras, la deformación de la interpretación y como se mintió para alterar la realidad. El análisis de Jauretche es contundente y también porque no, profético, sobre el programa económico de la Libertadora .Comenzaba la entrega de la economía nacional….En el mencionado libro Jauretche decía con su meridiana claridad de siempre: "-los argentinos apenas si tendremos para pagarnos la comida de todos los días. Y cuando las industrias se liquiden y comience la desocupación, entonces habrá muchos que no tendrán ni para pagarse esa comida. Será el momento de la crisis deliberada y conscientemente provocada (…) no habrá entonces más remedio que contraer nuevas deudas e hipotecar definitivamente nuestro porvenir(…) Llegará entonces el momento de afrontar las dificultades mediante la enajenación de nuestros propios bienes, como los ferrocarriles, la flota mercante o las usinas (…) -Poco a poco se irá reconstruyendo el estatuto del coloniaje, reduciendo a nuestro pueblo a la miseria, frustrando los grandes ideales nacionales y humillándonos en las condiciones de país satélite".

Los fusilamientos.

El 9 de junio de 1956 un grupo de militares peronistas, con apoyo de algunos dirigentes gremiales protagonizó un frágil y fugaz levantamiento armado. El gobierno no dudó en reprimir la sublevación y ordeno fusilar a los jefes militares y a varios civiles. No solo fueron fusilados militares, también hombres indefensos, sin acusación ni juicio fueron asesinados en los basurales de León Suárez en forma clandestina.

El odio hacia el peronismo no sólo se daba en el Ejército y la Marina, los partidos políticos que integraban la Junta Consultiva (todos) apoyaron y felicitaron los fusilamientos. Una frase tristemente celebre de aquellas horas la dijo el dirigente socialista Américo Ghioldi:" Se acabó la leche de la clemencia".

Las ejecuciones de militares en los cuarteles fueron, por supuesto, tan bárbaras, ilegales y arbitrarias como las de civiles en el basural.

El 12 de junio se entrega el general Valle, a cambio de que cese la matanza. Lo fusilan esa misma noche. Suman en total 27 ejecuciones en menos de 72 horas en seis lugares diferentes.

Todas ellas están calificadas por el artículo 18 de la Constitución Nacional, vigente en ese momento que dice: "Queda abolida para siempre la pena de muerte por motivos políticos".

En algunos casos se aplica retroactivamente la ley marcial. En otros, se vuelve abusivamente sobre la cosa juzgada. En otros, no se toma en cuenta el desistimiento de la acción armada que han hecho a la primera intimación los acusados. Se trata en suma de un vasto asesinato, arbitrario e ilegal, cuyos responsables máximos son los firmantes de los decretos que pretendieron convalidarlos: los generales Aramburu y Ossorio Arana, y el Almirante Rojas.

Juan José Valle.
Los fusilamientos se realizaron en la Unidad Regional de Lanús, en el Regimiento 7 de La Plata y en el Bosque, en Campo de Mayo, en el Regimiento 2 de Palermo y, el general Valle, en el Penal de Las Heras.

Esta es la lista de los militares fusilados: General de división Juan José Valle; Coroneles Ricardo Santiago Ibazeta, Alcibiades Eduardo Cortínez y José Albino Irigoyen; Teniente coronel Oscar Lorenzo Cogorno; Capitanes Eloy Luis Caro, Dardo Nestor Cano y Jorge Miguel Costales; Tenientes 1º Jorge Leopoldo Noriega y Néstor Marcelo Videla; Subteniente Alberto Juan Abadie; Suboficiales principales Miguel Ángel Paolini y Ernesto Gareca; Sargentos ayudantes Isauro Costa y Luis Pugnetti; Sargentos Hugo Eladio Quiroga y Luis Bagnetti; Cabos Miguel José Rodríguez y Luciano Isaías Rojas; ciudadanos Clemente Braulio Ross, Norberto Ross, Osvaldo Alberto Albedro, Dante Hipólito Lugo, Aldo Emir Jofre, Miguel Ángel Mauriño, Rolando Zanetta, Ramón Raúl Videla y Carlos Irigoyen.

En cuanto al asesinato de civiles en los basurales de León Suárez, son detenidos 17 civiles, cinco son liberados. Pero el jefe de la policía bonaerense, coronel Desiderio Fernández Suárez, ordena verbalmente la ejecución de los doce restantes. Trasladados a un basural de José León Suárez, siete de ellos, algunos gravemente heridos, sobreviven al ametrallamiento. Cinco cadáveres quedan tendidos. Son los de Carlos Alberto Lizazo, Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Mario Brión y Vicente Rodríguez. Eran todos peronistas, fueron detenidos en el domicilio de uno de ellos mientras escuchaban por radio las noticias sobre el levantamiento del General Valle. Los verdugos de este asesinato eran todos miembros de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

La "Carta del General Valle antes de ser fusilado", es un documento que  testimonia claramente el pensamiento político de Valle como, así mismo, el carácter sangriento de la "revolución fusiladora".


Inspirado en estos hechos, Rodolfo Walsh, escribe uno de sus mejores libros: "Operación masacre". Una narración a manera de thriller que, de manera testimonial cuenta también el aplastamiento de la revuelta. Una investigación periodística brillante contada por los propios sobrevivientes. Se convirtió en un libro de culto en los años 60.

En el libro está todo: nombres, fechas, horas, situaciones y toda la documental que nos muestra la dimensión de un trabajo maestro. Con la publicación del libro en 1957, Walsh, no da por terminada la investigación; en las sucesivas ediciones fue incorporando nuevos elementos y variando su reflexión final sobre lo ocurrido: Los fusilamientos quedaron impunes, los asesinos probados pero sueltos. No obstante, "Operación masacre", cumplió con su cometido histórico: pulverizó la versión oficial de los hechos. Impidió el ocultamiento de la Verdad y, ofreció al futuro un invalorable ejemplo de lucidez militante y coraje periodístico.

El cineasta argentino Jorge Cedrón (hermano del músico "Tata" Cedrón), filmó en 1971 un film homónimo basado en el libro de Walsh. Fue la primera película argentina filmada en la clandestinidad. El film se estrenó también en la "ilegalidad" y fue visto por más de un millón de personas en forma clandestina, se lo proyectaba en villas, barrios, sindicatos y clubes. El elenco incluía a Norma Leandro, Walter Vidarte, Carlos Carella y Ana María Picchio entre otros y, contenía la narración de Julio Troxler, uno de los sobrevivientes de la masacre.

Tres años después, en 1974, Julio Troxler (que fue Subjefe de policía de la Provincia de Buenos Aires durante la gestión del gobernador Bidegain), muere en un atentado realizado por la siniestra organización parapolicial "Triple A". Miguel Angel Rovira, entonces miembro de la mencionada organización, se encuentra en la actualidad detenido por orden del Juez Norberto Oyarbide acusado de ser el autor de los disparos que mataron a Troxler.

El 25 de marzo de 1977, cae asesinado el autor del libro "Operación Masacre". Rodolfo Walsh, fue muerto por un comando de la Esma y su cuerpo fue desaparecido.

Juan Cedrón, el cineasta, fue asesinado en 1980 en Francia, probablemente por gente del "Centro Piloto de París" en el marco del Plan Cóndor.

(Este es un texto publicado en el año 2007)

sábado, 11 de mayo de 2024

El Padre Carlos Mugica: ejemplo de coherencia, entre las ideas y la acción, entre Dios y la política

Se cumplen hoy 50 años del asesinato del cura Carlos Mugica. Fue profesor de teología en las facultades de Economía, Ciencias Políticas y Derecho de la Universidad del Salvador y capellán de la parroquia San Francisco Solano, en Villa Luro. 


Clérigo católico vinculado al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y, como peronista, a las luchas populares de la Argentina de las décadas de 1960 y 1970. La mayor parte de su labor comunitaria tomó lugar en la Villa 31, que extraoficialmente lleva su nombre. Fue el fundador de la parroquia Cristo Obrero.

 
El 11 de mayo de 1974, a las 8:15, seria tiroteado por Rodolfo Eduardo Almirón, jefe de la siniestra Triple A, luego jefe de custodia de Manuel Fraga Iribarne, en España. Cinco disparos, de ametralladora le afectaron el abdomen y el pulmón. El tiro de gracia lo recibió en la espalda.

La Iglesia Católica y fieles de las villas recuerdan al cura asesinado que continúa siendo una referencia para el catolicismo popular y el compromiso cristiano con los pobres reflejados en sus vínculos con el peronismo.


Hoy es el Día del Himno Nacional Argentino 

Carlos Francisco Sergio Mugica Echagüe nació en Buenos Aires el 7 de octubre de 1930. Fue hijo de Adolfo Mugica -fundador del Partido Conservador por el cual fue diputado durante el período 1938-1942 y Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno de Arturo Frondizi en 1961- y de Carmen Echagüe -hija de terratenientes adinerados de Buenos Aires- era uno de los siete hijos que tuvo el matrimonio.
 
En 1954 comenzó a trabajar fervientemente en la asistencia de familias empobrecidas desde la parroquia de Santa Rosa de Lima, en la ciudad de Buenos Aires, sintiéndose progresivamente cercano al movimiento político denominado peronismo y algunas ideas de Ernesto Che Guevara y de Mao Tse Tung.
 
 Es asesinado por la Triple A el sacerdote Carlos Mugica, un ejemplo de coherencia entre las ideas y la acción 

Militancia
 
Además de su tarea pastoral en la entonces llamada Villa del Puerto que entonces ocupaba los terrenos linderos al ferrocarril que rodeaban el edifico de depósito del Correo, en la década del 60 Mugica era asesor espiritual de la Juventud Estudiantil Católica del Colegio Nacional de Buenos Aires y de la Juventud Universitaria Católica de la Facultad de Medicina.
 
En 1964 la JEC del Buenos Aires tomó fuerza con el ingreso de Carlos Gustavo Ramus, que llegó a ser su Presidente, incorporando a Mario Eduardo Firmenich entre otros.
 
Años más tarde, bajo la dirección de Fernando Abal Medina, éstos fundarían la célula primigenia de la organización armada Montoneros. Estos, a su vez, integraron a compañeros de la que luego sería promoción 1967, el "Tala" Ventura y Miguel Talento, que ya en la Universidad conducirían la Juventud Universitaria Peronista, rama universitaria de la Tendencia Revolucionaria de la Juventud Peronista, y la conducción de Montoneros.
 
Mugica formó a esos jóvenes en la cosmovisión de Pierre Teilhard de Chardin y en la doctrina del compromiso con el mundo de Emmanuel Mounier, Yves Congar y Michel Quoist, teólogos de cabecera de las nuevas generaciones.
 
Fiel a su concepción evangélica, Mugica jamás apoyó la lucha armada y siempre sostuvo arduas discusiones sobre ese punto con los jóvenes que orientaba. A diferencia de otros sacerdotes tercermundistas que dejaron la sotana por aquellos años y esbozaron una justificación teológica de la violencia revolucionaria pretendiendo asimilarla a un fenómeno natural e inevitable, Mugica quedó como una de las pocas voces que no se sumaron al coro de la guerrilla, entre ellos, el padre Carbone, asesor nacional de la JEC.
 
Prácticamente solo y consecuente con su militancia no violenta, Mugica acompañó a la gente de la villa del puerto en su éxodo a los complejos habitacionales que les cedieron para continuar con su tarea.
 

Es asesinado por la Triple A el cura Mugica, ejemplo de coherencia entre las ideas y la acción 
 
Su asesinato
 
Debido a su "opción por los pobres" concretada en una activa militancia social y por su independencia política recibió críticas de todos los sectores y varias amenazas de muerte y diversos ataques e intentos de matarlo.
 
El 11 de mayo de 1974 fue emboscado cuando se disponía a subir a su automóvil Renault 4 azul estacionado en la puerta de la iglesia de San Francisco Solano de la calle Zelada 4771 en el barrio porteño de Villa Luro donde acababa de celebrar misa.
 
Según algunas versiones de testigos, se le acercó un individuo con bigotes, quien se cree que era Rodolfo Eduardo Almirón, cabecilla de la Alianza Anticomunista Argentina (La Triple A), baleándolo con varios disparos con una ametralladora Ingram M-10 que le afectaron seriamente el abdomen y el tórax, falleciendo a los pocos minutos al ser trasladado a un hospital cercano. Ya moribundo, las últimas palabras que se le escucharon decir fueron: "¡Ahora más que nunca tenemos que estar junto al pueblo!".
 
Fue un ejemplo de coherencia entre las ideas y la acción, y de fortaleza en una fe que trabajaba constantemente instando a quienes le rodeaban a no claudicar e insistir en la oración y la entrega a Dios.
 
Actualmente la tumba del Padre Mugica se encuentra en la capilla Cristo Obrero de la Villa 31 de Retiro.
 
 
Es asesinado por la Triple A el cura Mugica, ejemplo de coherencia entre las ideas y la acción 
Carlos Mugica habla, lo observa -entre otros- Julio Cortázar.

martes, 7 de mayo de 2024

Volveré y seré millones


Este es un poema de José María Castiñeira de Dios. Es, quizá, el más bello (y políticamente sentido y repleto de significado) homenaje que la literatura le ofreció a Evita. Con sólo leerlo se entiende todo.  

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VOLVERÉ Y SERÉ MILLONES

 

José María Castiñeira de Dios

 

Poema



 Yo he de volver como el día

para que el amor no muera

con Perón en mi bandera

con el Pueblo en mi alegría.

¿Qué pasó en la tierra mía

desgarrada de aflicciones?

¿Por qué están las ilusiones

quebradas de mis hermanos?

Cuando se junten sus manos

Volveré y seré millones

 


Pido un lugar en tu pecho

y aunque lo tengo ya sé

que me das lo que se ve: 

solo un corazón deshecho.

¡Tanto es el mal que te han hecho,

  mi Pueblo, con sus traiciones!

Que claman los corazones

y me llaman y ya voy,

desde la muerte en que estoy

presa entre sus cerrazones.


 

Tantos rostros, tanta pena,

tanta espiga de dolor

y la vida alrededor

con tu cepo de condena.

Ya tu suerte me enajena.

Pueblo mío, y me sostiene

solo el amor con que viene

tu llamado hasta mi ausencia:

aunque la muerte me tiene.


 

Yo he de volver, como sea,

junto al Pueblo dolorido,

convertida en una tea.

y sin que nadie me vea,

sin que el opresor se alerte

ni el cancerbero despierte

ventearé casa por casa;

para reavivar la brasa

Yo volveré de la muerte.


 

Toda mi vida es un río

que anda rodeando la tierra

con ese pendón de guerra

que sólo al Pueblo confío.

¡Mi Pueblo, este signo mío,

este amor sin más razones!

Presa entre sus cerrazones,

y porque soy libre y fuerte

YO VOLVERÉ DE LA MUERTE.

VOLVERÉ Y SERÉ MILLONES.