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lunes, 1 de julio de 2024

El último Perón, regreso y muerte del líder en tiempos acelerados: Fin de una era política y mensaje al futuro

Juan Domingo Perón, en su último discurso al Pueblo Argentino.


“Para construir la sociedad mundial, la etapa del continentalismo configura una transición necesaria. Los países han de unirse progresivamente sobre la base de la vecindad geográfica y sin imperialismos locales y pequeños. Esta es la concepción de la Argentina para Latinoamérica: justa, abierta, generosa, y sobre todas las cosas, sincera.

A niveles nacionales, nadie puede realizarse en un país que no se realiza. De la misma manera, a nivel continental, ningún país podrá realizarse en un continente que no se realice. Latinoamérica es de los latinoamericanos. Tenemos una historia tras de nosotros. La historia del futuro no nos perdonaría el haber dejado de ser fieles a ella”.

La lucha por la liberación es, en gran medida, lucha también por los Recursos naturales y la preservación ecológica, y en ella estamos empeñados. Los pueblos del Tercer Mundo albergan las grandes reservas de materias primas, particularmente las agotables. Pasó la época en que podían tomarse riquezas por la fuerza, con el argumento de la lucha política entre países o entre ideologías.”

Juan Perón, “Modelo Argentino para el Proyecto Nacional”.

 

“Entre la sangre y el tiempo, prefiero el tiempo”.

Juan Perón.

 

Tiempos acelerados

Cada 1 de julio recordamos el fallecimiento del político más importante de la historia argentina, Juan Domingo Perón. El líder tuvo muchas etapas, la que va del 73 a su muerte en el 74 fue la última.

Esos años, el 1973 y 1974 fueron especiales en nuestra historia. Refriéndose a esta etapa histórica, el escritor Martín Caparrós escribió una vez que el futuro era la justificación de todo lo que hacíamos, pero muchos teníamos la confusa sensación de que viviríamos para siempre en un presente continuo, hecho de continuas marchas, contramarchas, enfrentamientos, treguas, maniobras y triunfos”. Y seguramente fue así para muchísimos militantes, porque esta etapa del Peronismo, que va desde 1973 -hasta el golpe militar del 76- se caracteriza por la increíble cantidad de hechos que se suceden ininterrumpida y rápidamente, dando la sensación, de que la historia estaba “acelerada”.

Por esta razón a continuación haremos una crónica que contiene los hechos y las lecturas más relevantes, de carácter político e institucional que marcaron esos tres vertiginosos años de la historia argentina.

 

“Cámpora al gobierno, Perón al Poder”

El 11 de Marzo de 1973 gana las elecciones por amplio margen la fórmula Cámpora – Solano Lima. Cámpora asume la presidencia el día 25 de mayo de 1973 en el marco de una gran manifestación popular que impide el desfile protocolar de las Fuerzas Armadas.

“Cámpora al gobierno, Perón al Poder” marcó el cambio favorable en las relaciones de fuerzas existente en el país, que se había gestado durante largos años de opresión y resistencia, devolviéndole el poder al pueblo, para sostener la política peronista bajo la consigna "Liberación o Dependencia".

La Junta Militar se retira abucheada por la multitud. A la Asunción del gobierno asisten como invitados líderes latinoamericanos de la talla de Salvador Allende y el presidente de Cuba, Osvaldo Dorticós.

Aquella gesta representó el porvenir, por eso la juventud fue la vanguardia. Interpretó la fuerza incontenible de nuestro pueblo, por eso Perón fue la guía. Representativas del momento histórico fueron las palabras de Cámpora, en el cierre de su campaña electoral, quien cerrando su último discurso dijo: “...somos un Movimiento con raigambre y con futuro, pensamos en esa niñez maravillosa. Queremos entregarle una patria altiva, grande, digna y justa. Esa señal de victoria será entregada en las urnas. Que nadie se oponga al triunfo del Pueblo”.

 

Ezeiza y los enfrentamientos dentro del peronismo

Ya en el Gobierno, Cámpora y su comitiva viajan a España para acompañar a Perón en su regreso definitivo al país.    

Una movilización popular nunca vista en la historia argentina se congrega en Ezeiza para recibir al General: era el 20 de junio de 1973. Se producen enfrentamientos armados entre distintas fracciones, con muertos y heridos.

El peronismo tenía una interna irresuelta, si así lo podemos definir, que en definitiva solo era funcional a los enemigos del pueblo. También sufría una infiltración de sectores que confluirían en la dictadura por la derecha. Sobre los motivos reales de lo sucedido aquel 20 de junio y del proceso interno desatado dentro del peronismo se han escrito muchas líneas de tinta y demasiadas teorías.

¿Habrá sido por protagonismo, por visiones políticas distintas, por la inexperiencia y la incomprensión de los tiempos políticos, por el accionar criminal de sectores de la denominada Triple A, para evitar el comienzo de la ejecución de un plan sistemático que se puso de manifiesto en el golpe del 76 o por espacios de poder, etc.?, Son todas cuestiones aun sujetas a polémicas y encendías discusiones pero que, en definitiva, considero inoportuno traer a colación en este breve relato, pero no sin antes aclarar que para la lectura actual solo debe quedar la enseñanza que a las divisiones internas de los movimientos populares las sufre siempre el pueblo.

 

Perón vuelve al gobierno

Después de toda una historia de desencuentros, Juan Perón vuelve, para no irse más, a la patria. Rompió el maleficio que San Martin y Juan Manuel de Rosas no pudieron, dado que ellos murieron en el exilio. Perón era un hombre que llegaba del otro extremo del océano, el mismo decía que venía “con el corazón abierto a una sensibilidad patriótica que sólo la larga ausencia y la distancia pueden avivar hasta su punto más álgido”.

Como si fuera una mera formalidad Cámpora y Solano Lima firman sus renuncias como gobernantes diciendo: "Devolvemos a Perón el mandato que nos dio el 11 de Marzo".

Se convoca a elecciones, en cumplimiento de la acefalia presidencial, el 23 de septiembre, las que gana ampliamente por el 61,86% en primera vuelta. Fue la victoria política más contundente la historia nacional. La fórmula era Perón – María Estela de Perón. Asume su tercera presidencia el 12 de Octubre de 1973.

 

La Tercera presidencia de Perón

Durante el año que estuvo a cargo de la presidencia, su política económica, al igual que en el primer peronismo apostó a la obra pública como estrategia para combatir el desempleo. Fiel a su concepción de la “Tercera Posición” que no aceptaba imposiciones del imperialismo firmó tratados y convenios con la Unión Soviética, Cuba, China, España, Hungría.  

Lanza el Plan Trienal de Gobierno, un gran proyecto de expansión nacional que aspira al crecimiento económico y el desarrollo industrial. En esta época se aumentan los salarios y se reduce la deuda externa y la dependencia con los sectores del capital internacional.

En cuanto a su política dentro del propio movimiento peronista buscó fortalecer la doctrina del Justicialismo. Para ello implementó los "Cursos de Doctrina Justicialista". Consideraba que era la etapa dogmática de la Revolución Peronista

 

El peronismo y la revolución en paz

Todas las lecturas políticas que se realizan sobre esta etapa histórica hacen hincapié en las distintas visiones sobre la estrategia política general para la coyuntura.

De qué modo se podía conciliar la revolución peronista con la situación continental y las presiones de la oligarquía y los intereses imperialistas en la región de América del Sur era la cuestión que dividió al movimiento en visiones que, en gran medida, devinieron en antagónicas. 

Las condiciones políticas, en especial la situación en Latinoamérica, distaban mucho de ser lo que eran al principio de la década de los 70. Chile, Bolivia, Uruguay y demás países eran gobernados por dictaduras o mandatarios títeres funcionales a las políticas de los centros del poder mundial. Del mismo modo, la profundidad y dimensión de la contraofensiva imperialista en el continente alcanzaban una magnitud nunca vista en nuestra historia.

Como encarar, desde el movimiento nacional, las enormes amenazas fue el gran tema irresuelto de aquella etapa histórica, porque ninguna de las posibles soluciones, tras la muerte de Perón, pudo estar a la altura de las necesidades de nuestro pueblo.

Una anécdota histórica del mismísimo Perón, escrita por Ricardo Brizuela, sintetiza y explica la visión del Líder sobre los días que sobrevendrían a su muerte y como los mismos debían enfrentarse: “...El general Domingo Perón se había reunido con dirigentes de organizaciones de la Juventud Peronista con los que dialogó. Durante el encuentro, el viejo líder dejó entrever muy claramente cuál era la tendencia para los gobiernos de América Latina y, al mismo tiempo, desnudaba las características del propio drama argentino. Perón dijo: “Hay algunos que se apuran y no comprenden que hay que andar con cuidado. Los otros días me encontré con unos muchachos que me dijeron que hay que hacer esto, y esto otro; y yo les dije: “ustedes quieren hacer igual que Allende en Chile, y miren cómo le va a Allende...” ¡Hay que andar con calma! ... ¡Cuidado con eso! Porque la reacción interna, y apoyada desde afuera, es sumamente poderosa... Y aquí todavía hay tipos que están mirando por debajo de las rejas de los cuarteles para ver cuándo pueden salir. Y a ese intento hay que oponerle un poder político muy cohesionado y sólido. De manera de evitar caer de nuevo en todo lo que hemos pasado en estos dieciocho años. De modo que este rabo está por desollarse todavía. No nos hagamos ilusiones: ya demasiado se ha hecho hasta alcanzar esto. Cualquier otro modo quien sabe si nos hubiese podido salvar de la misma manera que nos ha salvado este. Los ingredientes de la revolución son siempre dos: sangre y tiempo; si se emplea mucho tiempo se ahorra sangre. Pero siempre es una lucha. Nosotros preferimos usar el tiempo, no gastar sangre inútilmente”.

 

El adiós al líder

Un gran problema se avecinaba a los argentinos y argentinas: la salud y la existencia misma del líder. Perón se halla debilitado, ya no tiene fuerzas para continuar en el gobierno por lo que el 29 de junio de 1974, delega el poder en la Vicepresidenta.

Los Comandantes Generales de las tres Armas afirman su respaldo a los preceptos constitucionales y las normas legales en vigencia. Los mismos sostienen todos los partidos políticos con representación parlamentaria. Como la historia nos enseña, no cumplieron con su palabra.

El 1º de julio del mismo año, Perón muere en la Residencia de Olivos, tenía 78 años. Asume la Presidencia su esposa, Vicepresidenta de la Nación, María Estela Martínez de Perón, que todos conocerán como "Isabelita".

La muerte de Perón implicó el fin de una era política. En términos de justicia social, distribución de la riqueza, igualdad real y movilidad social ascendente, desde aquel día al presente, todo fue para atrás, con distintos ritmos, con algunos repuntes, nunca recuperarnos la impronta de aquella sociedad de pleno empleo y justicia social.  Lo que hizo singular y valorable a Argentina en el siglo XXX se comenzaba a extinguir.

 

Enemigo al acecho

Mas que motivados por la muerte de Perón, las presiones de los sectores golpistas de la oligarquía no cesaban, muchas veces encontrando facilitada su labor por las divisiones internas del movimiento.

No por casualidad, en aquellos días también suben los precios de combustibles, (crisis energética mundial) las tarifas de electricidad, gas, transporte y comienza el desabastecimiento, sube también el costo de vida. Postales propias del eterno retorno del drama argentino que llegan al presente.

Esto, sumado a una serie de hechos políticos violentos comienza a crear un clima conflictivo en el país. La falta de consenso de Isabel y el vacío de la muerte de Perón que nadie pudo llenar hizo que organizaciones armadas que habían resistido la dictadura militar no decidan deponer su lucha. Sectores de la sociedad civil comenzaban a militarizarse. En el aspecto social se respiraba un clima revolucionario, que estaba encarnado en la misma Juventud Peronista, ya bajo la conducción de Montoneros y las distintas organizaciones revolucionarias.

Del otro lado, la criminal Triple A recrudecía su accionar en lo que ya sería el huevo de la serpiente del genocidio que comenzará en marzo de 1975

 

Prólogo al golpe genocida

Sin Perón, no había nadie con pudiera conducir a las fuerzas en pugna dentro del movimiento. Tras su muerte se precipitaron todos los problemas contenidos por su sola presencia. Su mujer poco y nada podía hacer, para peor, detrás de su débil figura se acrecentaba la sombra del siniestro José López Rega, jefe de la criminal Triple A (Alianza Anticomunista Argentina). Poco durará Isabelita en el Poder.

Desde la muerte de nuestro líder, en junio de 1974, su viuda gobernó en un clima de violencia generado, en parte por las luchas internas de propio peronismo. A la par de la acción de las organizaciones armadas aumentó el terrorismo paraestatal de la Triple A. Para peor, comenzó el llamado Operativo Independencia del Ejército Argentino en los montes tucumanos para combatir la guerrilla, estalla el llamado "Rodrigazo" (impuestazo y devaluación), aumenta la cotización del dólar, aumentan los combustibles, los transportes. Como se ve, siempre pasan cosas parecidas en las peores crisis.

La C.G.T. realiza paros repudiando la política económica. Se produce una crisis militar, y considerando débil a la presidenta de la Nación, se sublevan efectivos de la Fuerza Aérea de Morón, produciéndose enfrentamientos armados que dejan como saldo decenas de muertos.

El 24 de Marzo de 1976, Isabelita es detenida por orden de la Junta de Comandantes Generales de las Fuerzas Armadas iniciando así el llamado "Proceso de Reorganización Nacional". 

Y de esta manera el peronismo junto con amplios sectores del pueblo argentino entrará en esa larga noche de horror hasta la recuperación de la Democracia en 1983.

 

El último mensaje de Perón

Como texto de lectura y reflexión para esta etapa hemos elegido un documento del General Perón: “El modelo Argentino para el proyecto nacional”.

El Modelo Argentino para el Proyecto Nacional es la obra póstuma de Juan Domingo Perón. Escrita en 1974, en los meses previos a su desaparición física, sintetiza, por lo tanto, la última actualización de su pensamiento y de su doctrina.

Este Modelo Argentino nos muestra la lucidez del Líder en lo que es considerado uno de sus mejores escritos políticos doctrinarios. Tal vez este documento, este largo documento, podría decirse, es la herencia política de Perón.

Hemos seleccionado para este apunte algunos párrafos que muestran su visión del mundo, anticipando el fenómeno que hoy se denomina globalización, su idea de nacionalismo y Patria Grande en una Latinoamérica integrada, sus inquietudes por el tema ecológico y los recursos naturales, como así también el concepto de “democracia social”, llamando a la unidad para resistir a un mundo que se perfilaba como signado por la desigualdad. Este “Modelo Argentino para el proyecto nacional”, fue leído por el General Perón ante el Congreso de la Nación el día 1 de mayo de 1974:

”Se percibe ya con firmeza que la sociedad mundial se orienta hacia un Universalismo que, a pocas décadas del presente, nos puede conducir a formas integradas, tanto en el orden económico como en el político.

La integración social del hombre en la tierra será un proceso paralelo, para lo cual es necesaria una firme y efectiva unión de todos los trabajadores del mundo, dada por el hecho de serlo y por lo que ellos representan en la vida de los pueblos.

La integración económica podrá realizarse cuando los imperialismos tomen debida conciencia de que han entrado en una nueva etapa de su accionar histórico, y que servirán mejor al mundo en su conjunto y a ellos mismos, en la medida en que contribuyan a concebir y accionar a la sociedad mundial como un sistema, cuyo único objetivo resida en lograr la realización del hombre en plenitud, dentro de esa sociedad mundial.

La integración política brindará el margen de seguridad necesario para el cumplimiento de las metas sociales, económicas, científico-tecnológicas y de medio ambiente, al servicio de la sociedad mundial.

El itinerario es inexorable y tenemos que prepararnos para recorrerlo. Y aunque ello parezca contradictorio, tal evento nos exige desarrollar desde ya un profundo nacionalismo cultural como única manera de fortificar el ser nacional, para preservarlo con individualidad propia en las etapas que se avecinan.

El mundo en su conjunto no podrá constituir un sistema, sin que a su vez estén integrados los países en procesos paralelos. Mientras se realice el proceso universalista, existen dos únicas alternativas para nuestros países: neocolonialismo o liberación.

La pertinacia en levantar fronteras ideológicas no hace sino demorar el proceso y aumentar el costo de construcción de la sociedad mundial.

Para construir la sociedad mundial, la etapa del continentalismo configura una transición necesaria. Los países han de unirse progresivamente sobre la base de la vecindad geográfica y sin imperialismos locales y pequeños. Esta es la concepción de la Argentina para Latinoamérica: justa, abierta, generosa, y sobre todas las cosas, sincera.

A niveles nacionales, nadie puede realizarse en un país que no se realiza. De la misma manera, a nivel continental, ningún país podrá realizarse en un continente que no se realice. Latinoamérica es de los latinoamericanos. Tenemos una historia tras de nosotros. La historia del futuro no nos perdonaría el haber dejado de ser fieles a ella.”

“La lucha por la liberación es, en gran medida, lucha también por los Recursos naturales y la preservación ecológica, y en ella estamos empeñados. Los pueblos del Tercer Mundo albergan las grandes reservas de materias primas, particularmente las agotables. Pasó la época en que podían tomarse riquezas por la fuerza, con el argumento de la lucha política entre países o entre ideologías.”

“El modelo Argentino precisa la naturaleza de la democracia a la cual aspiramos, concibiendo a nuestra Argentina como una democracia plena de justicia social. Y, en consecuencia, concibe al Gobierno con la forma representativa, republicana, federal y social. Social por su forma de ser, por sus objetivos y por su estilo de funcionamiento.” 

sábado, 24 de febrero de 2024

Campaña, lucha electoral y victoria de Perón el 24 febrero de 1946

 “Braden o Perón”

(Consigna peronista).

 “Por la Libertad y la Democracia contra el Nazifascismo”
 (Consigna de la “Unión Democrática”).

Escribe: Dr. A. Gonzalo García Garro 

La organización electoral después del 17 de octubre

Producido el 17 de octubre, las fuerzas políticas contrincantes se aprestan a la campaña electoral con miras a las elecciones de febrero de 1946. El 23 de octubre, el grupo más consecuente de sindicalistas que han apoyado al coronel organizan el “Partido Laborista”.

En realidad existía el sello y un pequeño grupo de dirigentes que adherían tibiamente a la doctrina laborista de origen británica que tenía cierto auge por entonces. Como presidente de la nueva agrupación es designado Luis F. Gay, del gremio telefónico. Por su parte, también se organiza la “Junta Renovadora Radical”, en la cual participa un sector del radicalismo, cuyas principales figuras son el santafecino Armando Antille y Hortensio Quijano, dirigente correntino. Es importante señalar que este sector radical que se integra al movimiento estaba compuesto por segundas y terceras líneas de la U.C.R. y no era numeroso. FORJA, por su parte, se disuelve para dar libertad a sus integrantes, que algunos, no todos, se incorporan al naciente peronismo. Se organiza, asimismo, un partido “Independiente”, al cual aportan sus esfuerzos varios nacionalistas. Con estas agrupaciones monta el peronismo el aparato electoral  que carecía. Todo el armado se debe hacer con urgencia. Hay mucho entusiasmo pero casi ninguna experiencia en esta nueva militancia que se forma “sobre el tambor” según el dicho del coronel. Perón intenta armar un partido político a nivel nacional, el “Partido Único de la Revolución” pero no logra el objetivo y así, el peronismo concurre a su primera elección fraccionado en algunos distritos importantes. Las dos vertientes (laborista obrera y radicales disidentes) coinciden en el binomio presidencial, “Perón – Quijano”,  pero  van a la elección con listas propias para diputados.

En noviembre queda organizada la “Unión Democrática”, alianza de los partidos Radical, Socialista, Demócrata Progresista y comunista, que lleva una fórmula integrada por dos hombres del Radicalismo unionista y reaccionario: “Tamborini –Mosca”. Cuenta además con el apoyo de las fuerzas conservadoras, aunque éstas no integran formalmente la coalición.

En esos días, la Iglesia Católica emite una pastoral que implícitamente significa un apoyo a  Perón pues prohíbe a sus fieles que voten por partidos en cuya plataforma electoral figuren el divorcio, la enseñanza laica o la separación de la Iglesia y el Estado como era parte del programa de casi todos los partidos de la alianza. Este inesperado soporte, evidentemente fortalece  al peronismo. La pastoral es firmada por el Cardenal Copello y todos los Arzobispos y Obispos del país, lo que no implica que la Iglesia toda apoye al peronismo, sino que por el contrario, muchos sacerdotes, en forma individual, se oponían al peronismo e incluso la “Acción Católica”, ala liberal de la iglesia en Argentina, condena elípticamente en el diario “La Prensa” al naciente movimiento como a “todas las formas de totalitarismo y nacionalismo exagerado”.

Se lanza la campaña

El 8 de diciembre, la Unión Democrática lanza su campaña electoral en el barrio del Congreso. Los oradores centran sus críticas al nazifascismo que encarnaría Perón. Tanto en este acto, como en otros desarrollados pocos días después, se producen graves enfrentamientos entre los militantes de la Unión Democrática y peronistas.

El acto de lanzamiento de campaña del peronismo, también en diciembre,  se hace en el centro de la ciudad de Buenos Aires. Según afirma Fermín Chávez, ese día se incorpora el bombo al folklore peronista y también ese día, Perón se quita el saco y declara: "No nos deshonramos por ser descamisados...Nos deshonraríamos por ser fraudulentos, ladrones o pillos... Es para nosotros un honor tener un corazón bien puesto debajo de una camisa y no debajo de una chaqueta lujosa".

Derechos laborales y lecturas electorales

El 20 de diciembre, el gobierno recalienta la campaña y lanza el decreto Nº 33.302 que estatuye el sueldo anual complementario. La patronal reacciona declarando la inconstitucionalidad de la medida y declara, como repudio, un lock-out, en todo el país, desde al 14 al 16 de enero.

Diversas solicitadas de organizaciones empresariales impugnan la medida. El Partido Comunista se manifiesta en contra por "tratarse de una medida demagógica... de neto corte fascista, que quiere servir los planes demagógicos del continuismo nazifascista". En idéntico sentido se expresa la autoridad máxima del partido, Arturo  Codovilla, en el Congreso del mes de diciembre planteando la necesidad de combatir "al nazi peronismo para abrir una era de libertad y progreso". Es también, en ese congreso del Partido, que Codovilla hace público un pedido de intervención internacional: “Creo que se puede afirmar que si el peronismo se atreviera a desatar la guerra civil, no contará en el plano internacional con el apoyo con que contó Franco cuando la desencadenó en España. Es otra época. Aún en el caso problemático de que los peronistas consiguieran triunfar, las Naciones Unidas y su organismo de Seguridad Mundial contra la agresión, no permitirán que se consolide en nuestro país una cabecera de puente del nazifascismo que podría convertirse en un foco de guerra de agresión en el continente... y pondría en peligro la estabilidad de la paz en el mundo”.  Sí, aunque parezca ridículo hoy esto dijo.

La prensa y la plata en la campaña

En esa campaña, la prensa gráfica en general, salvo "La Época" y algún otro diario de escaso tiraje, apoya totalmente a la Unión Democrática. Sólo la radio difunde la voz del coronel Perón que es escuchado en las casas de los trabajadores.

La prensa extranjera asume un rol de activa oposición a la candidatura de Perón. Califica burdamente  a Perón como "Hitler sudamericano" e incluso recurre a golpes bajos como trampear fotografías para adjudicarle rasgos de "pervertido sexual".

Con relación a los fondos empleados en la campaña electoral, resulta notorio que la Unión Democrática dispone de una importante financiación, expresada en afiches, viajes y actos, mientras que en general la campaña peronista se caracteriza por su modestia recurriendo a menudo a los métodos más populares como la tiza y el carbón.

El peronismo y una nueva forma de campaña, radio y mujer

El peronismo inaugura una nueva modalidad. La participación de Eva en la campaña fue un suceso novedoso en la historia política argentina. En aquel momento las mujeres carecían de derechos políticos (excepto en San Juan) y las esposas de los candidatos tenían una presencia pública muy restringida y básicamente apolítica. Evita, con todo su carisma rompe con esta tradición y se incorpora a la campaña como figura política.

Eva y Perón se habían casado pocos días después de las jornadas del 17 de octubre discretamente en una escribanía en Buenos Aires. Poco tiempo después se realizó la ceremonia de matrimonio católico en la ciudad de La Plata, en la iglesia de San Francisco, orden por la cual Eva tenía una especial devoción. A Perón le habían aceptado el retiro y no requería de autorización militar para contraer matrimonio.

La polarización de la sociedad

Es interesante transcribir la opinión de Félix Luna en relación al clima electoral que se vivía en ese caliente verano del 46: “Las campañas electorales pacificas son un lujo de ciertos pueblos o indicios de indiferencia cívica. En la Argentina de 1946 todos estaban comprometidos  hasta el tuétano con uno de los campos antagónicos. En realidad estar con Perón o con la Unión Democrática dependía de algo visceral; era inútil la propaganda, porque las definiciones individuales venían del año anterior eran irrevocables”.

Las consignas claras del momento político.
Esta polarización  tuvo el costo de más de una decena de muertos y un centenar de heridos. Hubo muchos enfrentamientos armados, la mayoría entre los jóvenes de la Alianza Libertadora Nacionalista que se tiroteaban con los militantes duros del Partido Comunista. Hubo también tiros contra el tren que llevaba a la fórmula Tamborini –Mosca en Tucumán y varios incidentes muy serios fueron provocados en ocasión del armado de las listas tanto en los comités radicales como en las “casas peronistas” y sindicatos.

Braden o Perón

El embajador norteamericano Spruille Braden hace desde el Departamento de Estado también su aporte para la lejana democracia argentina: entrega en Washington un documento (“EL Libro Azul”) a los cancilleres latinoamericanos. Acusaba  al gobierno argentino y a Perón de nazismo y fue difundido en todos los  grandes diarios. Era una burda y evidente mentira con fines electorales. La Unión Democrática hizo suyas estas denuncias. Faltaban quince días para las elecciones…

La respuesta de Perón fue rápida y brillante: “Braden  o Perón”. Este dilema significaba: la Unión Democrática y la injerencia yanqui por un lado o la defensa de la soberanía nacional, contra el imperialismo, de la mano de Perón. Y tres días antes de las elecciones, sale a la calle un opúsculo al que se lo llamó “El libro Azul y Blanco” en donde Perón denuncia la injerencia norteamericana en la política interna argentina.

Cierre de campaña de Perón

Llega el acto de cierre de campaña que el peronismo organiza en el centro de la ciudad de Buenos Aires. En tal ocasión el coronel dirigió a sus enfervorizados seguidores una arenga,  que al día de hoy se conserva en la cultura política peronista, como una de las piezas oratorias más recordadas de Perón: “Sepan que quienes voten el 24 por la fórmula del contubernio oligárquico comunista, que con éste acto entregan el voto al señor Braden. La elección es una: “Braden o Perón”.

Y dedicó el último párrafo de su discurso a los peones de campo. : “Los buenos estancieros no tienen nada que temer porque los peones los respetarán, solamente que no será de abajo arriba, sino de igual a igual… “.  Y liquida el discurso  arengando: “Si no los dejan salir de la estancia ¡corten los alambrados, rompan las tranqueras!”.

Los resultados electorales

Los cálculos de los dirigentes peronistas no eran optimistas salvo Perón que, se sentía absolutamente seguro de la victoria. El peronismo guardó silencio y  aguardó expectante los resultados. Los dirigentes de la Unión Democrática en su totalidad se arrogaban una amplia victoria. Y como para muestra basta un botón sólo transcribo las canónicas declaraciones del dirigente socialista Repetto: “puede asegurarse que el régimen imperante ha sido abrumadoramente  derrotado por las fuerzas democráticas y etc. Etc”. Los resultados no fueron inmediatos, se esperaron semanas para ir conociendo los resultados definitivos.

En el orden nacional, Tamborini - Mosca ganó Córdoba, Corrientes, San Juan y San Luis. Sumaba en total 1.211.666 votos que le daban un total de 72 electores.

La voz de los paredones. 
La fórmula Perón – Quijano se  impuso en la Capital (bastión histórico del radicalismo o el socialismo), Buenos Aires con una formula presidida por Domingo Mercante, Santa Fe (supuesto bastión la Democracia Progresista), Entre Ríos (bastión del radicalismo en sus ambas vertientes: yrigoyenista y unionista), Mendoza y San Juan (venciendo a los partidos provinciales cuyanos), Tucumán, Santiago del Estero, Salta, Jujuy, La Rioja y Catamarca. En total obtuvo: 1. 478. 372 votos.

En lo referente a las gobernaciones, el peronismo ganó todas las provincias menos Corrientes donde una coalición conservadora se impuso en el colegio electoral.

Aquella elección puso fin al pasado argentino

El pasado argentino, en cierto modo termina aquí”. La certera reflexión pertenece a  Abelardo Ramos refiriéndose a la trascendencia histórica de esta etapa. Es cierto, a partir de aquí comienza la nación argentina y su pueblo a precipitarse sobre los tiempos modernos.

En buena medida, todo lo que sigue luego es historia contemporánea…Y toda la agenda de la política de hoy se origina en ese periodo intenso y transformador. Todo el repertorio de conflictos, ideas fuerza y en general la cultura política que brota en esos años del 45 y principios del 46 son los que preocupan al argentino y la argentia de hoy: la crisis de los partidos, la distribución de la riqueza, el papel de los sindicatos, la soberanía nacional, la dependencia económica, los derechos humanos y su vigencia efectiva, la unidad latinoamericana, etc. La interrelación entre el pasado y el presente se muestra a plena luz…

sábado, 3 de febrero de 2024

Juan Perón, el revisionismo histórico y la Batalla de Caseros


Introducción

La Batalla de Caseros es el gran tema de la historia entrerriana y uno de los pilares de la historia "oficial" argentina. Abordarlo nunca es sencillo, ya que el debate se enciende rápidamente. Las argumentaciones deben ser claras, fundadas, por lo que son extensas casi siempre. Pero, aun así, se suele caer en posturas tan antagónicas como apasionadas.


He escrito anteriormente sobre Caseros, pero en esta oportunidad quiero centrarme en forma puntual en la visión que tenía Juan Perón, nutrida por el revisionismo histórico, sobre Caseros, Rosas y Urquiza. 

Para explicar este punto concreto voy a recurrir a una serie de textos que grafican el pensamiento histórico de Juan Perón, respecto a Rosas, Urquiza y Caseros, en distintas etapas de su vida, y a unos hechos puntuales que contribuyen a la explicación.


Escribe: Dr. A. Gonzalo García Garro


La carta del joven oficial militar con sentido histórico nacionalista  

Ya en forma temprana, en la juventud de un militar de carrera, Perón se refiere a Rosas con conceptos elogiosos. Sacando a relucir un profundo sentido nacionalista, en una carta a su padre, fechada el 26/11/1918, Perón expresa: “...Francia e Inglaterra siempre conspiraron contra nuestro comercio y nuestro adelanto...En 1845 llegó a Buenos Aires la abrumadora intervención anglo-francesa; se libró el combate de Obligado, que no es un episodio insignificante de la Historia argentina, sino glorioso porque en él se luchó por la eterna argentinización del Río de la Plata por el cual luchaban Francia e Inglaterra por política brasilera encarnada en el diplomático Vizconde de Abrantes. Rosas, con ser tirano, fue el más grande argentino de esos años y el mejor diplomático de su época...Fue gobernante experto y él siempre sintió un gran odio por Inglaterra porque esta siempre conspiró contra nuestro gran río, ese grato recuerdo tenemos de Rosas que fue el único gobernante desde 1810 hasta 1915 que no cedió ante nadie, ni a la Gran Bretaña y Francia juntas...Rosas antes que todo fue un patriota...”.


En la misiva, la que tomó del gran libro de Perón de Norberto Galasso, ya se visualiza con claridad una lectura nacionalista de la historia del por entonces joven oficial, propia de las corrientes revisionistas que estaban aún naciendo en esos días. Su perspectiva geopolítica es antibritánica y anti brasileña, tesis que sistematizará décadas después en forma brillante José María Rosa en su imprescindible obra “La caída de Rosas”.

 

Sobre el primer peronismo y la política de la historia


Urquiza y Rosas.

Quienes buscan ejemplos de un Perón que reivindique Caseros, o que sea proclive a la historia oficial y su panteón de próceres, suelen argumentar invocando el hecho de que, en ocasión de la nacionalización de los ferrocarriles en 1948, todas las líneas, incluso las que no eran británicas fueron rebautizadas. Y allí Mitre, Roca, Sarmiento y Urquiza tuvieron una línea. Igual que Belgrano y San Martín. En esta lectura, algunos historiadores liberales se “entusiasman” al punto de afirmar que Perón era mitrista, lo cual es falso y sólo basta con leer pasajes como la carta del apartado anterior para reconocer que no es cierto.

Desde el revisionismo, esta decisión tiene varias interpretaciones. La más utilizada es que Perón, por una cuestión pragmática, entendía que dar batallas culturales contra la historia oficial era innecesario en ese momento, dado que demasiados frentes de lucha estaban abiertos con una revolución política que estaba cambiando las relaciones de fuerza y enfrentando los poderes fácticos del país. “Para que meterme con los muertos si demasiados problemas tengo con los vivos” sería la síntesis de esta postura. Rescatan el hecho de Perón era un gran conocedor de la historia, profesor de Historia Militar en el Escuela Superior de Guerra y colaborador en investigaciones históricas por lo que una toma de postura en la nomenclatura y la toponimia no se le pudo pasar por alto.

Otra lectura revisionista argumenta que Perón era un tanto indiferente al revisionismo como herramienta política, con el que simpatizaba por su esencia nacionalista pero no lo asumía como versión institucional de nuestro pasado. Sostiene que Perón fue formado en una educación liberal que en términos historiográficos hacía propia la historia de Mitre, al igual que el Ejército en donde se formó posteriormente. Entienden que la adhesión de Perón al revisionismo histórico se fortaleció y se hizo postura política oficial recién con el golpe de Estado de 1955, cuando en el exilio y la lejanía del poder experimentó los mismos avatares existenciales que San Martín y Rosas, lo que forzó una interpretación más profunda de la historia argentina.

Pero el peronismo ya mostraba claras señales de abrazar al revisionismo y reivindicar a Rosas durante su primer periodo. En el curso del año 1954 se comenzó a dar forma a la Organización Popular por la Repatriación de los restos de Rosas, que estaba integrada en su Consejo Plenario por figuras tales como John William Cooke, José María Rosa, Ernesto Palacio, Carlos Ibarguren, Manuel Gálvez y Fermín Chávez, entre otros.

Libros de Galasso y Rosa
Libros de Norberto Galasso y José María Rosa, el último una joya de mi 
 biblioteca, edición publicada en España en 1958.

Cooke, por abordar sólo un ejemplo, como peronista militante, tenía plena conciencia del valor del conocimiento del pasado histórico para la comprensión del presente. En uno de sus deslumbrantes discursos en la Cámara de Diputados, en ocasión de un homenaje al historiador Saldías, denunció a la historia oficial, reivindicó a Rosas y puso en entredicho a Caseros pos su significado político, cultural e histórico: “Nuestra historia Señor Presidente, fue maliciosamente deformada por el grupo dirigente que, después de la caída de Rosas, se encaramó en los comandos económicos, políticos y sociales. Ella no ha sido falseada sin motivos; ya que la oligarquía argentina ha sido muy cuidadosa. Cada vez que conquistó el poder, ya sea en la época de la oligarquía del puerto de Buenos Aires, la oligarquía iluminista directorial, ya sea después del 53, una vez que tuvo en sus manos los medios de dirigir al país, no descuidó el comando conceptual, el dominio de las ideas. Al mismo tiempo que consumaba la tremenda entrega económica del país, de la que recién ahora estamos saliendo, consumó la entrega conceptual ligándonos a una serie de dogmas que han constituido uno de los eslabones más pesados de la cadena del yugo extranjero.”

 

El golpe del 55 y la línea Mayo- Caseros- Septiembre  

Transcurría el año 1956, y el golpe de Estado que derrocó a Juan Perón, autodenominado “Revolución Libertadora”, se proponía derogar la Constitución de 1949. Las razones que adujo el propio presidente de facto Pedro Eugenio Aramburu tenían que ver con el programa económico y social trazado por la Carta Magna del ‘49 y la incorporación plena de los derechos sociales al catálogo constitucional.

De ese libro son las declaraciones de Aramburu.

Días antes del aniversario del pronunciamiento de Urquiza, la dictadura de Aramburu, Rojas y cía. dictó la famosa “Proclama del 27 de abril”, una aberración constitucional por la cual un gobierno de facto derogaba una Constitución legítimamente sancionada y plebiscitada democráticamente por la mayoría de los argentinos. El 1º de Mayo de 1956 la dictadura, desde la emblemática plaza Ramírez de la ciudad entrerriana de Concepción del Uruguay -el mismo lugar donde Justo José de Urquiza realizó el Pronunciamiento contra Rosas 105 años antes-, leyó la Proclama y anunció definitivamente al pueblo argentino la derogación de la Constitución de 1949. En el acto Aramburu rindió homenaje a Justo de José de Urquiza.

Elogiando el espíritu del pronunciamiento de Urquiza contra Rosas del 1 de mayo de 1851, Aramburu, reivindicando la línea histórica de la dictadura “Mayo-Caseros-Septiembre” afirmó: “…El 1°de Mayo de 1851, en este mismo lugar, hombres amantes de la dignidad pronunciaron la libre decisión de ser dueños de sus destinos… La revolución, tan necesaria como argentina, quiere identificarse con el espíritu de Mayo que es, para la nacionalidad, tres veces luz: vieja, nueva y eterna. En la parábola histórica marca otra cumbre la Constitución Nacional sancionada otro 1° de Mayo dos años después…”.

 

Perón y “Los Vendepatria”

Ya en el exilio, desde Venezuela, en 1957 Perón publica “Los Vendepatria". En ese texto expone magistralmente la línea histórica de la cual el mismo Perón es la expresión por entonces contemporánea.

En el capítulo V del libro, “La dictadura y el pueblo”, en el apartado “La dictadura y la historia”, traza magistralmente los paralelismos históricos y se refiere a Rosas y Caseros: "El Gobierno del Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas es, sin duda, la elocuencia más evidente de esa sorda lucha. El debió enfrentar, no sólo el ataque de las escuadras inglesa y francesa, sino también a los traidores de dentro aliados a los enemigos externos de la Patria, hecho que hiciera reclamar al general San Martín, que ni el sepulcro podría borrar para ellos semejante infamia y que lo impulsara a donar su espada a Rosas como reconocimiento de argentino a su labor en defensa de la dignidad e integridad de la Patria, no solo contra los enemigos externos sino también contra los traidores emboscados"..."La dictadura (Aramburu / Rojas), ha invocado la "Línea Mayo-Caseros" que manifiesta seguir. Es indudable que su confección es real. Ellos como Alzaga, Liniers, Alvear, etc, los enemigos de Rosas, tienen su línea indiscutible; la de la traición a la Patria...".

En el libro, Perón hace propia una editorial del Diario Palabra Argentina (del 1/12/55) y narra: “...Caseros no es una derrota de una concepción política sino la circunstancial de un hombre. Se triunfó militarmente sobre un gobernante (Rosas), pero se reinició al país en el camino de la tragedia, Caseros no fue la liberación de la dictadura sino la declinación del sentido nacional de personalidad y soberanía. No fue el triunfo de una doctrina nuestra, sino la imposición por la fuerza de un espíritu formado en filosofías e intereses extraños. No fue una revolución interna, sino una conjura extranjera que persiguió el debilitamiento argentino y que explotó hábilmente las ambiciones políticas de segundones y adversarios...En Caseros se inició el proceso de declinación política, económica y moral que abrió al país una etapa dramática de anarquía y desconcierto, de envilecimiento y entreguismo, de guerras civiles y luchas separatistas, de gobiernos fraudulentos e instituciones corruptas...¿Cómo pueden el Gobierno Provisional invocar los ideales de Caseros? ¿A qué ideales se refiere? Si la Revolución de Septiembre constituye la repetición de Caseros, preferimos el horror de la “tiranía” a la caída vertical de la Patria”.

 

Breve Historia de la Problemática Argentina de Eugenio P. Rom, Los Vendepatria de Perón (edición especial del Instituto Nacional Juan Domingo Perón) y La Vuelta de Don Juan Manuel de Fermín Chávez.

La Resistencia Peronista y la línea San Martín, Rosas y Perón

El encuentro entre Rosas y Perón tuvo su punto más alto en los años de la resistencia peronista. Arturo Jauretche señalará cáusticamente: "La Línea Mayo-Caseros ha sido el mejor instrumento para provocar las analogías que establecen entre el pasado y el presente la comprensión histórica...! Flor de revisionistas estos Libertadores! Para perjudicar a Perón lo identificaron con Rosas, y Rosas salió beneficiado en la comprensión popular. Caseros se identificó con septiembre de 1955 y los vencedores con los gorilas...".

Las décadas del 60 y 70 fueron de movilización popular y lucha armada. Estos años coinciden con la época de oro del revisionismo histórico y con un avance notable de la corriente nacional y popular, acompañada por la "izquierda nacional" y las vertientes más radicalizadas del peronismo. El pasado se politiza y en esas polémicas la figura de San Martín se resignifica y la de Juan Manuel de Rosas es reivindicada por el revisionismo histórico y los sectores populares.

Nuevos historiadores señalan y difunden en sus escritos el gesto político de San Martín de legar su sable a Juan Manuel de Rosas. El revisionismo rosista-peronista de los años de oro levantó la donación del sable hecha por San Martín a Rosas como la convalidación de los méritos históricos del Restaurador para integrar el panteón nacional. Espacio que la historiografía liberal le había negado y seguirá haciéndolo hasta la actualidad. Por esos mismos años 70, la JP, en estado de movilización permanente, provocaba al generalato de Lanusse con cánticos como éste: "generales de cartón, generales son los nuestros: San Martín, Rosas, Perón”.

 

Caseros y Urquiza en “Breve Historia de la Problemática Argentina”

En 1967, Eugenio P. Rom entrevista a Perón en Madrid y allí nace el libro que se conocerá como “Así hablaba Perón” (título con connotaciones del libro canónico de F. Nietzsche, “Así habló Zaratustra”). De esa entrevista se obra un resumen específico sobre historia argentina, que se editó y publicó luego con el título “Breve Historia de la Problemática Argentina”, de Juan D. Perón, compilado por Eugenio P. Rom.

En esta obra, Perón, sin eufemismos, se refiere a Urquiza y a la caída de Rosas y sostiene: “En eso estaban las cosas al comienzo del año 1851, cuando se produce el hecho más increíble de la historia argentina y uno de los acontecimientos más vergonzoso de la historia universal. El general en Jefe del Ejército de Operaciones argentino para la guerra contra el Brasil; Don Justo José de Urquiza, entra en tratativas con el enemigo para pasarse a él y arrastrar a las tropas que el país ha puesto bajo su mando y responsabilidad. Así también todos los pertrechos y armamentos a su disposición...Urquiza se pronuncia en mayo de ese mismo año contra Rosas. Ya ha “arreglado” con el Brasil...Urquiza, con su ejército reforzado con las tropas tomadas de Oribe, con más las tropas del ejército brasileño, emprende el camino de Buenos Aires. Cuenta con casi 40.000 hombres. Antes de movilizarse ha exigido que se le dé “todo el dinero prometido. Se le da la mayor parte, “el resto” al entrar a Buenos Aires...Ante la entrada de las tropas brasileñas al territorio argentino, Rosas recibe numerosas adhesiones. Entre ellas la de varios jefes unitarios, que se sienten repugnados por lo que está ocurriendo y vienen a ofrecer sus espadas para luchar contra el extranjero y contra los traidores...”.

Sobre el significado de Caseros, Perón añade: “La batalla se dio en Morón. Las fuerzas nacionales poco pudieron hacer contra un enemigo que las duplicaba en número y armamentos. La historia escolar, la conoce como de “Caseros”, porque los brasileños exigieron que así se llamara, dado que a la División de ese país le tocó pelear en un sector conocido como “Palomar de Caseros”. En la historia de Brasil, se llama “la revancha de Ituzaingó” y “fin de la guerra contra Argentina”. En todas las ciudades de ese país, hay una calle o avenida que lleva su nombre. ¡Es lógico! Lo realmente increíble, es que en Buenos Aires y varias ciudades del interior, también hay calles que se llamen así...El 20 de febrero de 1852, aniversario de la batalla de Ituzaingó, el ejército brasilero entró en Buenos Aires, con charangas y banderas desplegadas a su frente. Se fusiló y degolló a tanta gente, que el río que cruza Palermo, dicen los testigos de la época, bajaba con sus aguas de color rojo”.

 

La carta a Fermín Chávez y la fraternidad de los exiliados

El 20 de octubre de 1970, Juan Perón le envió a nuestro historiador entrerriano Fermín Chávez una carta que este publica luego en su libro "La vuelta de Don Juan Manuel”.

En la misiva, Perón se refiere a Rosas y expresa: "Don Juan Manuel, el primero que después de San Martín muere en el exilio por haber defendido dignamente la soberanía popular y la independencia de la Patria. Los que se han dicho sanmartinianos parecen no haber comprendido la lucha contra el colonialismo que realizó Rosas, lo que San Martín vio claro a quince mil kilómetros de distancia. Él le rindió a Rosas, el mejor homenaje que un soldado puede rendir a otro soldado: su sable libertador...".

Perón manifiesta que Rosas es el segundo muerto en el exilio "por haber defendido dignamente la soberanía popular y la independencia de la Patria". San Martín fue el primer gran muerto en el exilio y por la misma causa que Rosas. Perón escribe la mencionada carta a Chávez también desde su exilio en España. Juan Perón, que comprendía los avatares de la historia, desde su propio exilio cierra la tríada, la línea histórica nacional y popular, San Martín-Rosas-Perón.

 

Las últimas reivindicaciones a Rosas del peronismo

Monumento en homenaje a Rosas (CABA).
A pedido del historiador revisionista José María Rosa y por medio de la Ley Nº 20.770 con fecha 16 de noviembre de 1974 se declaró el 20 de noviembre como "Día de la Soberanía Nacional", en conmemoración de la batalla de Vuelta de Obligado. Perón aquí valida, como presidente, el homenaje institucional a Rosas. Entre otros conceptos, los considerandos de la norma expresan: "Por las condiciones en que se diera este enfrentamiento, por la valentía de los compatriotas que participaron en ella y por sus consecuencias, es reconocida como modelo y ejemplo de sacrificio en pos de nuestra argentinidad".


Los restos de Rosas fueron repatriados después de una larga lucha y descansan en el panteón familiar del cementerio de la Recoleta. Desde 1999 tiene ya su monumento: una estatua ecuestre hecha en bronce del Restaurador se yergue en la ciudad de Buenos Aires en la esquina de Sarmiento y Libertador. Su rostro fue impreso en los billetes de 20 pesos y en casi todas las ciudades de la Argentina una avenida, una calle o un barrio lleva su nombre.


En una medida que constituye un reconocimiento definitivo, que quiebra en forma abrupta con la “historia oficial”, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner dispuso la sanción del 20 de Noviembre como día de la Soberanía Nacional y su declaración como feriado nacional, por un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) del 3 de noviembre de 2010. La por entonces presidenta dio un discurso en ocasión del homenaje a Rosas, el 20 de noviembre de 2010 en San Pedro.

 

Conclusiones

Los ejemplos con los que ilustré, los textos a los que referí y los hechos que mencioné son sólo algunos de tantos que pueden traerse a colación para argumentar sobre el tema y refrendar la tesis aquí expuesta.

Entiendo que se pueden hacer muchas lecturas, y es válido que así sea, pero no hay dudas respecto a que existe una clara opinión negativa o disvaliosa de Juan Perón, nutrida por el revisionismo histórico, respecto a la Batalla de Caseros y al rol de Justo José de Urquiza en el proceso de la caída de Rosas.