sábado, 24 de enero de 2026

La Historia y quienes la escriben (VI): El Revisionismo Histórico Peronista

Esta corriente se desarrolla a partir de la caída del peronismo en 1955 y la revisión de la historia oficial comienza a generar la simpatía general, provocando la popularidad del revisionismo.

Tiene la idea precisa de que la revisión de la historia cumple un papel instrumental primordial en la liberación nacional. Se comienza a distinguir la línea histórica “San Martín – Rosas –Perón”, basada en la analogía de las tres grandes figuras históricas desterradas en el exilio y condenadas por el imperialismo, contra la línea “Mayo-Caseros” proclamada por la Revolución “Libertadora”. José María (Pepe) Rosa y Fermín Chávez aparecen como los dos principales exponentes de esta línea.

Escribe: Dr. A. Gonzalo García Garro


a) José María Rosa (1906-1991):

José María "Pepe" Rosa.
Estudió Derecho y llegó a ser Juez de Instrucción en la ciudad de Santa Fe, pero renunció a la carrera judicial para dedicarse a la investigación histórica. En 1956 se exilió en España tras participar en el levantamiento del General Valle. A su regreso en 1958 participó en la Resistencia Peronista.

Su actividad en este período tiene como marco al Instituto Juan Manuel de Rosas, entidad de la que fue presidente en varias oportunidades. De esta época son sus libros, “Rivadavia y el imperialismo financiero” y “La caída de Rosas”.

Integra la comitiva que acompaña a Perón en su regreso al país en 1972. El gobierno peronista lo designa Embajador en el Paraguay y luego en Grecia, donde lo sorprende el golpe de estado de 1976.

Vuelve al país y funda la revista “Línea” bajo el lema: “La voz de los que no tienen voz”. Esta publicación fue un espacio que aglutinó y referenció a amplios sectores del peronismo durante el último proceso militar.

La Historia Argentina de Rosa.
Para Hernández Arregui la obra de J. M. Rosa “es la expresión más elaborada del revisionismo histórico”. “Su trabajo es interesante porque sin dejar de adherir a las ideas políticas del nacionalismo es un historiador que acepta balancear las tesis opuestas…En cuanto al método, José María Rosa le debe al marxismo más de lo que confiesa”. Y continua “Su análisis económico del periodo posterior a Mayo es sólido y científico” … “Hace girar la historia argentina del siglo XIX y aún del actual alrededor de la figura de Juan Manuel de Rosas. El Restaurador comenzó siendo hombre de la provincia de Buenos Aires para transformarse gradualmente en conductor nacional”.


La obra de José María Rosa, que tanto ha hecho por el esclarecimiento de nuestra historia nacional se encuentra en su colección “Historia Argentina” de 17 tomos, es de consulta obligatoria para todo aquel que quiera tener una visión veraz, refractaria e inteligente de la historia argentina.  

Fue el más agudo y profundo historiador de la Batalla de Caseros. La llamó “la hora del Brasil”. Para él, a Caseros hay que considerarla como una batalla, la final de “la segunda guerra argentina brasileña” como titula al capítulo concerniente a la derrota de la Confederación. Este capítulo de la “Historia Argentina” será la base de uno de los mejores libros del “Pepe” Rosa y de la historiografía argentina: “La caída de Rosas”, trabajado entre los años 1953 y 1958 en los archivos de Buenos Aires, Montevideo y Río de Janeiro en donde desentraña todos los hechos deliberadamente trastocados por la historiografía liberal.

La Cáida de Rosas junto a un tomo
del Perón de Galasso
Fue el gran divulgador del rosismo para las generaciones posteriores a 1955. No solo fue el historiador de referencia, sino también el gran teórico de Rosas, quien analizó no solo al gran caudillo sino a su tiempo histórico, a la política, las relaciones internaciones y la economía de aquella era. 

También fue un hombre de Estado de la Historia. A pedido suyo y por medio de la Ley Nº 20.770 con fecha 16 de noviembre de 1974 -última presidencia de Juan Domingo Perón- se declaró el 20 de noviembre como "Día de la Soberanía Nacional", en conmemoración de la batalla de Vuelta de Obligado. Entre otros conceptos los considerando de la norma expresan: "Por las condiciones en que se diera este enfrentamiento, por la valentía de los compatriotas que participaron en ella y por sus consecuencias, es reconocida como modelo y ejemplo de sacrificio en pos de nuestra argentinidad".


b) Fermín Chávez (1924-2006): 

Entrerriano, nacido en El Pueblito, localidad perteneciente al Departamento Nogoyá. Estudió Humanidades en Córdoba, Filosofía en la Universidad de Buenos Aires y Teología en Cuzco, Perú. 

Fermín Chávez, en su juventud. 
Su primer contacto con el peronismo lo tuvo en 1950, cuando en una peña de jóvenes escritores conoció a Eva Perón, a partir de este encuentro, trabajó en la Secretaría de Salud Pública de la Nación y en la Dirección General de Cultura. Se convierte así en un militante histórico del justicialismo, cercano al círculo de allegados a Evita, fue después del 55 figura y referente de la resistencia peronista.

“Todas las formas de la historia son militantes” así decía Fermín Chávez. Su modo de cuestionar la tradición historiográfica liberal, que afianzó un modelo de país “donde los próceres jamás fueron cuestionados y aparecieron como una suma de monumentos que nunca se enfermaban”, lo convirtió en una figura ineludible del pensamiento nacional y la cultura argentina.

Autor fecundo de más de 40 libros, entre otros sus más conocidos: “Civilización y barbarie”, “Perón y el peronismo en la historia contemporánea”, “Eva Perón, sin mitos”, “Pensamiento Nacional”. Fue además el continuador de la obra de José María Rosa, una vez éste fallecido, en la colección “Historia Argentina”.

El gran libro sobre López Jordán.

Por su condición de entrerriano, vivió la contradicción entre la historia oficial que reivindicaba a Urquiza y la historia del pueblo que simpatizaba con López Jordán. Por eso, uno de sus libros fundamentales fue “Vida y muerte de López Jordán”, editado en 1957 y a través de este libro los argentinos pudieron conocer la estampa de quien fuera uno de los últimos caudillos federales.

En un reportaje comentó: “En la escuela provincial me enseñaban que el héroe era Urquiza y el demonio López Jordán. Sin embargo, en mi familia la versión era la contraria. Mi abuela era de Paysandú y con dos hermanas logró escapar del sitio de 1875. Se fueron a Entre Ríos, como muchas familias de la provincia y contaban una historia distinta. Cuando avanzó el tiempo y me interesé en la historia, en la década del 50, decidir a investigar a los archivos, de allí nació un libro mío muy documentado que es “Vida y muerte de López Jordán” y de esa misma investigación salió más adelante “Vida de Chacho” (Peñaloza). La muerte de Urquiza no fue un asesinato planificado, fue producto de un enfrentamiento que él mismo provocó”.

El Libro de Chávez aborda con
lucidez al verdadero Alberdi.
De estos dos libros se desprende que tanto el Chacho como López Jordán fueron víctimas del odio de Sarmiento hacia el partido federal. Y se infiere también de qué manera Mitre y Sarmiento manipularon la historia para mostrar como forajidos a aquellos líderes genuinos que representaban las masas del interior; identificando a éstos con la barbarie, mientras que el capital extranjero y sus agentes eran la civilización.

Un gran aporte a la formación de la conciencian histórica de los argentinos es el haber encarado un estudio serio, con irrefutable documentación sobre los grandes caudillos del interior, ignorados y distorsionados por la versión oficial de la historia.

Pero tenía una formación profunda y multidisciplinaria, que le permitió escribir sobre diversas temáticas, incluso estudios sociológicos y culturales, literatura, psicología, etc. Su libro "Civilización y Barbarie en la Historia de la Cultura Argentina" es una pieza de lectura ineludible para comprender la grieta y la gran bifurcación del pensamiento y la sociedad argentina. 


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